Hospital Sant Joan de Déu Barcelona

Guía Diabetes tipo 1

Centro para la Innovación de la Diabetes Infantil Sant Joan de Déu

Desayunar con diabetes tipo 1: cómo mantener estables los niveles de glucemia

Desayunar con diabetes tipo 1: cómo mantener estables los niveles de glucemia
Edad: 
0 a 5, 6 a 8, 9 a 13, 14 a 18
Comidas
Serafín Murillo. Dietista-nutricionista Hospital Sant Joan de Déu
Serafín Murillo
Dietista-nutricionista

Para las personas con diabetes tipo 1, mantener los niveles de glucemia estables después del desayuno puede llegar a ser todo un reto. La teoría suena sencilla: se debe calcular bien la cantidad de hidratos de carbono, ajustar correctamente las dosis de insulina y esperar que el sensor de glucosa marque valores dentro del rango óptimo.

Pero la teoría no siempre coincide con la práctica en la diabetes tipo 1, y es habitual que los valores de glucemia aumenten por encima de lo esperado una o dos horas después de desayunar. Para evitar una hiperglucemia postprandial después del desayuno se pueden incorporar algunas de las siguientes acciones:

  • Incluir en el desayuno harinas de calidad: es habitual tomar pan o cereales como parte del desayuno. Cuando estos alimentos son refinados, como el pan blanco o los cereales azucarados, pasan a la sangre enseguida, por lo que aumentan la glucemia muy rápidamente. En cambio, si se consume la versión integral o de grano entero del cereal, la digestión es más lenta, por lo que el aumento de la glucemia posterior es menor. También se pueden tomar panes elaborados con cereales diferentes al habitual trigo, como la avena, el centeno o el trigo sarraceno. Según algunos estudios, al congelar o tostar el pan también se consigue una ligera disminución de los niveles de glucemia posteriores a la ingesta.
  • Añadir alimentos ricos en grasas o proteínas, que necesitan más tiempo de digestión y enlentecen el paso de la glucosa a la sangre. En cualquier caso, los alimentos añadidos al desayuno deben ser saludables. Por ejemplo, aceite de oliva virgen, frutos secos crudos o tostados (enteros a partir de los tres años), aguacate, salmón o atún, quesos curados o huevo.
  • Aumentar el tiempo de espera entre la administración de la insulina y el desayuno. Para alimentos de absorción muy rápida se recomienda inyectar la insulina unos 15-20 minutos antes de empezar a desayunar. De esta manera la insulina empieza a actuar justo cuando los alimentos son absorbidos.
  • Investigar qué alimento es el “culpable”. Cambia el alimento que sospechas que puede ser el causante de la hiperglucemia postprandrial por otro y valora el efecto. Por ejemplo, en un desayuno compuesto por leche y bocadillo, prueba a cambiar la leche por yogur o el pan por avena, por supuesto manteniendo siempre la misma cantidad de hidratos de carbono. Comprueba si la glucemia mejora con alguno de estos cambios.
  • Reducir el contenido de hidratos de carbono del desayuno. En ocasiones, a pesar de poner en práctica todos esos consejos, la glucemia sigue aumentando después del desayuno. En estos casos, se puede optar por realizar una ligera reducción de la cantidad de hidratos de carbono del desayuno, siempre adaptando la dosis de insulina rápida de forma oportuna. Los hidratos de carbono que se quitan del desayuno se podrían pasar a otro momento del día en el que el control glucémico sea más fácil, como la merienda.

El lema “el desayuno es la comida más importante del día” está siendo superado en los últimos años. Hoy sabemos que es más importante la calidad de los alimentos ingeridos que la cantidad o la distribución de esos alimentos a lo largo del día, también cuando se tiene diabetes tipo 1. A menudo nos estancamos, por costumbre, publicidad y cultura, en desayunos a base de cereales o pan y lácteos. Pero podemos cambiar esa combinación tradicional e innovar con productos o preparaciones como las siguientes:

  • Yogur con frutos rojos y avena.
  • Pan de trigo sarraceno con salmón y queso curado.
  • Macedonia de frutas con yogur y frutos secos.
  • Pan de centeno con chocolate negro.
  • Tortita de maíz con jamón, queso, rodajas de tomate y lechuga.

En algunas culturas los desayunos se parecen mucho más a otras comidas, como la del mediodía o la cena: tortillas de huevo con chapati (un pan sin levadura y alimento básico en países como India o Nepal) y fruta, fideos con verduras... ¿Incluso sería posible desayunar garbanzos con tomate aliñado? La respuesta es sí, siempre que se elijan opciones saludables.

Última modificación: 
27/07/2021