Hospital Sant Joan de Déu Barcelona

Guía Diabetes tipo 1

Centro para la Innovación de la Diabetes Infantil Sant Joan de Déu

¿Afecta la pubertad al control de la diabetes tipo 1?

¿Afecta la pubertad al control de la diabetes tipo 1?
Edad: 
9 a 13, 14 a 18
Control
Paula Ximena Molina Giraldo - Pediatra endocrinòleg Hospital Sant Joan de Déu
Paula Ximena Molina Giraldo
Pediatra endocrinólogo

La pubertad es el período de desarrollo en el que se presentan cambios biológicos que marcan la transición entre la infancia y la edad adulta. Normalmente, la pubertad comienza entre los 8 y los 13 años en las niñas, y entre los 9 y 14 años en los niños y finaliza cuando se ha alcanzado la maduración sexual completa, la capacidad reproductora y la talla adulta. Este proceso implica el llamado estirón de crecimiento, así como el inicio de cambios emocionales, psicológicos y mentales propios de la adolescencia.

La diabetes tipo 1 puede influir en la fisiología de la pubertad, afectando el crecimiento lineal y los propios cambios de esta etapa y, a su vez, el proceso fisiológico de la pubertad puede alterar el control de la diabetes tipo 1

Durante la pubertad se presenta un aumento de las necesidades de insulina y existe un cambio en las necesidades nutricionales que, unido a los cambios emocionales, implica una dificultad en el control de la diabetes. 

Sabemos que un número importante de adolescentes no consiguen alcanzar los objetivos propuestos por la Sociedad Internacional para la Diabetes Pediátrica y del Adolescente (ISPAD) y que durante la adolescencia la hemoglobina glicada experimenta un ascenso significativo que puede perdurar varios años después de la edad pediátrica. Por esta razón, esta etapa de la vida nos supone un desafío y una oportunidad única en el manejo de la diabetes.

Con la llegada de la pubertad las necesidades de insulina cambian:

  • Las necesidades de insulina se incrementan de manera general duranta la pubertad respecto al patrón de la infancia cuando se observa mayor necesidad de insulina en la parte final del día y la primera parte de la madrugada. Mientras que el patrón típico de la adolescencia presenta un fenómeno del alba, con más falta de insulina a partir de las 3-5 de la madrugada y que se prolonga hasta unas horas después de levantarse. 
  • La secreción nocturna de hormona de crecimiento en esta etapa del desarrollo puede incrementar las necesidades de insulina, lo que implica que el adolescente tiene más riesgo de descompensarse muy rápidamente y desarrollar cetoacidosis cuando se omiten la dosis de insulina de la noche.
  • Los cambios hormonales del ciclo menstrual pueden implicar cambio en los niveles de glucosa y en las necesidades de insulina. Así se puede experimentar un aumento de los niveles de glucosa la semana anterior a la menstruación y presentar cifras más bajas al inicio del periodo, sin embargo, este patrón puede ser variable.  

8 recomendaciones para manejar mejor la diabetes durante la pubertad

  1. Involucrar al adolescente en la toma de decisiones sobre la pauta de insulina que se adapte mejor a sus horarios diarios, comidas, ejercicio y hábitos de sueño, favoreciendo la ganancia de independencia en cuanto a la gestión de la diabetes de manera progresiva.
  2. Modificar de manera activa la pauta de insulina de acuerdo con los valores registrados en los últimos días/semanas identificando tendencias a la hiperglucemia o a la hipoglucemia. En caso de utilizar un sensor de monitorización continua de glucosa, se obtendrá una valiosa información con las descargas del dispositivo.
  3. Es especialmente importante administrar correctamente la insulina de la noche (insulina rápida y lenta, si corresponde) en la dosis y zona indicadas y con los tiempos de espera adecuados.
  4. Si se realizan modificaciones en la alimentación, es necesario ajustar la dosis de insulina a estos cambios.
  5. Adaptar la pauta de insulina y alimentación a los cambios de actividad física. 
  6. Si se está en terapia con bomba de insulina y se tiene la opción de programar diferentes basales, utilizar esta herramienta y valorar aumentar la cantidad de insulina durante las primeras horas de la mañana.
  7. Identificar tendencias y patrones que se repitan por efecto de las diferentes fases del ciclo menstrual sobre los niveles de glucosa, así se podrá ajustar con antelación las dosis de insulina. Para ello, puede ser necesario un aumento de la frecuencia de controles de glucosa principalmente los días antes a la menstruación.
  8. Informarse de las adaptaciones necesarias de la pauta de insulina y alimentación si se van a hacer cambios de horario (por ejemplo, salidas nocturnas) y recibir formación relacionada con el consumo de alcohol si se prevé un inicio de contacto con estas bebidas. 

El manejo de la diabetes tipo 1 a lo largo de las diferentes etapas del desarrollo es un desafío para todas las familias. Adáptate lo mejor posible al emocionante reto de la pubertad

Bibliografía

Última modificación: 
02/04/2022