Hospital Sant Joan de Déu Barcelona

Guía Diabetes tipo 1

Centro para la Innovación de la Diabetes Infantil Sant Joan de Déu

El Trabajo Social en la Unidad de Diabetes, ¿para qué?

El Trabajo Social en la Unidad de Diabetes, ¿para qué?
Edad: 
0 a 5, 6 a 8, 9 a 13, 14 a 18
Emociones
Anna Sòria Piñol Treballadora social
Anna Sòria Piñol
Trabajadora social

A menudo me preguntan en qué consiste mi profesión y, definitivamente, es una cuestión que siempre me resulta muy difícil de explicar. Y es que, como alguien dijo una vez, “el Trabajo Social siempre ha parecido tener las alas tan grandes que no le caben en los márgenes de ningún nido”. Lo que para mí no cabe duda, es que el Trabajo Social es una profesión para y por las personas y, por ello, se basa en la concepción de que todos somos válidos y tenemos mucho que ofrecer, aun encontrándonos en un momento vital difícil.

La comprensión de la persona y el medio en el que se desenvuelve son vitales para iniciar un proceso de acompañamiento y ayuda, en el que la familia y el paciente, como afectados, y su entorno deben ser partícipes.

Cuando una familia tiene que pasar por el duro proceso de asumir la enfermedad de un hijo/a, se encuentra en un estado de vulnerabilidad y fragilidad que puede conllevar dificultades tanto emocionales como organizativas.

En el momento en que se anuncia el diagnóstico de una enfermedad crónica, como es la diabetes, se produce un shock emocional en las familias. Surgen miedos y un sinfín de emociones que pasan por la tristeza, la impotencia, y pueden llegar incluso a la rabia: ¿por qué a mi hijo/a? ¿será feliz? ¿podrá tener una vida normal como el resto de los niños/as? ¿seré capaz de cuidar de él/ella?

Al mismo tiempo, en muchos casos supone un cambio de la dinámica familiar, lo cual añade más angustia a la situación de desconcierto que se vive, sobre todo en los primeros días: ¿cómo voy a estar al cuidado de mi hijo/a si tengo que trabajar? ¿cómo podré cuidar de él y de sus hermanos al mismo tiempo?

El trabajador social es el profesional que te puede acompañar, tanto en el plano emocional como práctico. 

Si hablamos de emociones, y aun sabiendo que cada familia tiene unas especificidades que la hacen única, siempre hay unas necesidades comunes que os afectan a todas, en mayor o menor medida, como son:

  • Situarse en el mundo sanitario. Tras el diagnóstico, es normal necesitar a alguien que te haga de guía ya que, en ocasiones, el hospital se puede convertir en tu segunda casa, donde tendrás que acudir a menudo y pasar muchas horas. Tanto el trabajador social como el resto de la Unidad de Diabetes podrán ayudarte a resolver tus dudas acerca del mundo sanitario.
  • Disponer de un espacio de escucha activa donde sientas que tienes tu momento para hablar de todo aquello que te preocupa, en el que el protagonista no sea tu hijo/a enfermo, sino tú, como adulto cuidador. De esta manera, muchas familias consiguen rebajar la tensión y angustia que el proceso puede acarrear, especialmente en los primeros meses tras el diagnóstico, y conocer lo que implica una enfermedad como la diabetes y su gestión.

Me parece importante remarcar este último aspecto, ya que la mayoría de padres y madres con los que trato expresan la incomprensión que sienten por parte de su entorno cuando manifiestan lo angustiados que están por la enfermedad de su hijo/a. Y es que todos coinciden en el desconocimiento general que hay del impacto real de la diabetes en la vida del paciente y su familia.

Por otro lado, no podemos dejar de hablar de otra vertiente de la intervención que se alejaría de lo más puramente emocional e iría más encaminada a cubrir las necesidades que surgen en función del contexto familiar y el entorno del niño/a. En este sentido, el trabajador social se ocupará, junto a ti y tu familia, de:

  • Explorar aspectos como el núcleo de convivencia (cuántas personas vivís en el domicilio y los lazos relacionales que existen entre vosotros), la dinámica y organización establecida en cuanto al cuidado de tu hijo/a, el soporte fuera del seno familiar (familia extensa, amigos, escuela…), si la enfermedad aparece en un momento crítico y de cambios, etc.
  • Examinar otros factores que pueden determinar el grado de adaptación inicial a la enfermedad y su buen manejo hasta que tu hijo/a adquiera la máxima autonomía a medida que se va haciendo mayor.

En definitiva, los trabajadores sociales estamos presentes desde el momento en que se informa del diagnóstico médico para acompañaros en el control de vuestras emociones y ayudaros a confiar en que sois capaces de cuidar a vuestros hijos/as con diabetes. Al mismo tiempo, iremos resolviendo las dificultades que vayan surgiendo durante el proceso para garantizar el bienestar óptimo tanto del niño/a como de la propia familia.

Última modificación: 
20/02/2018